Al cierre de la 27ª FilBo-Ecopetrol los resultados son gratificantes. Haber contado con un equipo humano empeñado en generar espacios de éxito y distinción, fue la clave para sentir que valió la pena. El actual posicionamiento de la Filbo como la tercera en el idioma y una de las más importantes del mundo, es una esperanza grande en pos de la construcción de un mejor país y de atrapar más lectores en una red cultural, académica, artística. La elección de Perú como país invitado de honor fue sensata, hacer buenas alianzas abre caminos definitorios en el anhelo de seguir brindando un evento de calidad. En este año, tuvimos más de 450 mil visitantes, recibimos 123 escritores internacionales, 131 nacionales y realizamos 1533 eventos durante 14 días de feria. Albergamos a dos premios nobel de literatura, uno propio y otro vecino: a Mario Vargas Llosa le dimos la mano, a García Márquez el corazón en cada homenaje. Personalidades como Paulo Lins (Brasil), Becca Fitzpatrick (Estados Unidos), Javier Cercas (España), Nir Baram (Israel), entre otros, permitieron que esta versión de la FilBo fuera un espacio plural, diverso, interesante y de gran acogida.
440 expositores hicieron gala de un evento del gremio editorial consolidado y de metas claras, en el que 43.136 estudiantes de escuelas privadas y públicas disfrutaron de una vasta programación: un recorrido por 23 pabellones que agruparon más de 1500 sellos editoriales durante dos semanas consecutivas.
Todo lo anterior se refleja en un total de 22.000 millones de pesos en ventas al detal y 3,9 millones de dólares correspondientes a la rueda de negocios, cifras que alientan y hablan bien respecto a los avances en la promoción de la lectura. Avancemos con el entusiasmo y exigencias de siempre, responsables de acoger un nuevo y prometedor país que nos deje grandes aprendizajes.