En conmemoración de los 40 años de Editorial Magisterio, la Cámara Colombiana del Libro entrevistó a su fundador, Alfredo Ayarza Bastidas, quien recordó los ideales que dieron origen al proyecto en 1986, las decisiones que marcaron su trayectoria y los desafíos que plantean las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial para la educación.
Editorial Magisterio nació en 1986, en medio de un amplio movimiento de reflexión sobre la educación en Colombia, con el propósito de reivindicar el papel de los maestros, promover su autonomía y abrir espacios para la circulación del pensamiento pedagógico. Cuatro décadas después, la editorial continúa desarrollando esta labor a través de sus publicaciones y de espacios de diálogo con la comunidad educativa.
Durante la entrevista, Ayarza Bastidas repasó los momentos más significativos de los primeros años de la editorial, explicó las decisiones que orientaron su línea de trabajo y compartió sus reflexiones sobre las transformaciones que viven la educación y la producción de conocimiento.
Una editorial para la autonomía intelectual de los maestros
Al recordar las circunstancias que dieron origen a Magisterio, Ayarza Bastidas explica que la editorial surgió como respuesta a la inquietud compartida por un grupo de profesores en ampliar su autonomía intelectual y su participación en el diseño de los currículos.
“Un amplio grupo de maestros consideraba que ya era hora de que los profesores tuviéramos una mayor autonomía intelectual, más libertad para el diseño de los currículos y queríamos como quitarnos de encima lo que se llamó en esa época, la tecnología educativa, que fundamentalmente consistía como en hacer un currículo a prueba de maestros, algo que los maestros teníamos que implementar sin pensar mucho en lo que estábamos haciendo».
Frente a esa situación, la editorial buscó abrir espacio a nuevas metodologías. Para su fundador, aunque la producción bibliográfica de los maestros ha crecido y se han registrado avances en la educación colombiana, todavía quedan desafíos por resolver.
“Los maestros tenemos que ser más activos, más dinámicos, más innovadores, más propositivos y tenemos que buscar con mayor ahínco la mejora de la educación en Colombia”, afirma.
El rigor científico y la apertura literaria
Al hablar de las decisiones que considera determinantes para la trayectoria de Magisterio, Ayarza Bastidas destaca la orientación científica y pedagógica de sus publicaciones, así como la decisión de mantener el proyecto al margen de intereses políticos partidistas y estrictamente gremiales.
“Nosotros nos orientamos muy claramente hacia la promoción del pensamiento crítico, la promoción de nuevas metodologías, la construcción de teorías en educación, el compartir el conocimiento práctico de aula y comprendimos que no podíamos dejar que la editorial se convirtiera en un parlante de propuestas de tipo político partidario, ni tampoco que fuera un parlante de intereses estrictamente gremiales, queríamos que fuera una editorial científico-pedagógica”.
A esta decisión se sumó la apertura a otros campos del conocimiento y la creación de colecciones literarias. La editorial incorporó publicaciones de poesía, ensayo y novela, además de sus contenidos sobre educación y pedagogía. También abrió sus puertas a propuestas de autores de distintos países.
“De hecho desde el principio acogimos propuestas educativas y pedagógicas de maestros chilenos, peruanos, canadienses, hasta australianos en su momento”.
Los primeros años
Al volver sobre los momentos más significativos de la historia de Magisterio, Ayarza Bastidas recuerda especialmente la etapa previa a la fundación y los años inmediatamente posteriores, cuando el entusiasmo de los maestros estaba acompañado por la ilusión de generar cambios en la educación colombiana.
“Yo volvería a esos momentos previos a la fundación de la editorial y los momentos inmediatamente siguientes, ¿por qué? Porque los percibo como unos momentos de gran emoción, en los que había mucha devoción, mucho entusiasmo entre los maestros y una gran ilusión por generar cambios en la educación colombiana”.
Aquella época estuvo marcada por viajes, encuentros y largas discusiones que propiciaron el diálogo entre los maestros de aula y la academia universitaria. En ese contexto, el fundador recuerda la actividad intelectual de Antanas Mockus, Carlos Eduardo Vasco, Bernardo Toro y Eloísa Vasco.
“Generamos un diálogo entre la academia universitaria y el magisterio de aula y esos momentos me parecen sublimes, muy interesantes y los recuerdo con mucho cariño”.
La inteligencia artificial y la formación humana
La llegada de las tecnologías digitales y, recientemente, de la inteligencia artificial ha transformado los procesos editoriales. Para Ayarza Bastidas, estas herramientas han facilitado el trabajo de la editorial frente al volumen de investigaciones, reflexiones y ensayos que presentan los maestros.
“Sí, la llegada de estas nuevas tecnologías ha servido a la Editorial Magisterio y concretamente, la de inteligencia artificial, ha sido muy útil, porque ha permitido atender muchas solicitudes de publicación de investigaciones, de reflexiones y ensayos de los maestros”.
Sin embargo, al referirse a los cambios que estas herramientas pueden introducir en la educación, distingue entre facilitar el aprendizaje y formar personas. Para él, esta diferencia es fundamental para comprender qué debe preservarse en los procesos educativos.
“Lo que hay que mantener es realmente lo que le da el sentido a la acción de educar, que es formar personas, eso no lo puede hacer la inteligencia artificial”.
En su respuesta, Ayarza Bastidas explica que la tecnología puede contribuir a agilizar los procesos de aprendizaje y la instrucción, pero la formación humana depende de la interacción entre distintos actores sociales.
“Lo que sí puede hacer la inteligencia artificial es mejorar los procesos de aprendizaje, que sean más rápidos, la instrucción, en fin, pero ya la formación del ser humano es otra cosa, es el resultado de una interacción pedagógica de los maestros, de los padres de familia, de la sociedad con las personas que se están formando. Que son los niños y los adolescentes”.
Una conversación que se extiende más allá de las páginas
La relación con los maestros sigue siendo uno de los ejes del trabajo de Magisterio. Según Ayarza Bastidas, las tecnologías digitales han ampliado las posibilidades de diálogo con docentes de distintas regiones y han permitido que las conversaciones sobre educación tengan mayor alcance.
Uno de esos espacios es Magisterio TV, el canal de YouTube de la editorial, donde se realizan transmisiones en vivo cada 15 o 20 días. Las grabaciones quedan disponibles para quienes quieran consultar posteriormente las discusiones sobre educación.
“Además mantenemos la revista Internacional Magisterio, que lleva casi 25 años publicándose. En ella escriben profesores de todas las áreas, latitudes y generaciones”.
Para el fundador, estos espacios permiten mantener vigente la conversación con los docentes y extender las oportunidades para compartir experiencias, debatir y reflexionar sobre la educación. “La editorial se mantiene vigente. Se facilita la promoción del debate y de la reflexión”.
A cuatro décadas de su creación, Editorial Magisterio continúa vinculada a la inquietud que impulsó sus primeros pasos, en fortalecer y promover la participación de los maestros en la construcción del conocimiento sobre la educación.
La Cámara Colombiana del Libro se une a la celebración de los 40 años de Editorial Magisterio y desea que su trayectoria siga dejando huella en el sector editorial.